Seguir adelante o rendirse en los negocios u otros asuntos de la vida, buscando una elección.

Seguir adelante o rendirse en los negocios u otros asuntos de la vida, buscando una elección.

Hoy volví a leer el post de ayer: ¿Cómo mantener el éxito? pues las circunstancias y pendientes de hoy me jalan hacia un estado bastante reflexivo, al punto de ser algo preocupante. Los negocios hoy en día están un poco difíciles, pero no hay nada que no se pueda solucionar, sin embargo me pregunto: ¿hacia donde vamos?, ¿hacia dónde voy?.

Al inicio del año hice mi Plan Anual, todo lo que he de llevar a cabo, todo lo que debe darse continuidad y todo aquello que hay que deshacerse inmediatamente, entre mis proyectos personales está por supuesto mi negocio familiar, afectado como muchas otras empresas por la actual situación económica que se vive no sólo en nuestro país, si no en los más fuertes económicamente hablando. El tener un sitio web con acceso internacional me muestra un panorama mundial de la situación que menciono pues cegarme o ignorar las estadísticas y niveles de ventas tan notorias entre los dos últimos años y hace 5 años pues son bastante claras.

Sin embargo me he puesto a buscar soluciones, no es la primera vez que sucede algo así, mi padre lo vivió al menos unas 3 veces en su vida, situaciones de crisis, y aunque tuvo sus buenas rachas nunca pudo pagar a todos sus acreedores y prestamistas (agiotistas). Después de criticarlo y no comprender por qué pagaba tantos réditos, he caído en la misma situación y me ha costado mucho trabajo mantener con vida mi negocio, y eso que no pago renta ni una nómina de más de 6 empleados. Igualmente he tenido mis buenas rachas pero hoy estoy seguro que no he sabido aprovecharlas, creo que no hemos aprendido a ser buenos administradores, quizá comerciante sí, pero no soy buen administrador. No gasto el dinero en vicios o gustos personales, casi todo lo re-invierto, pero hoy es difícil recuperar rápidamente lo que hoy se invierte.

Dependo de temporadas y rachas, las buenas son cada vez más escasas pero no por eso dejo de atraer más ventas, sin embargo creo que he llegado a mi límite o se me acabaron las ideas pues ya no alcanza y las necesidades son muchas, así es que necesito hacer algún cambio: quizá cambiar mi giro, dedicarme a otra cosa o vender mi empresa, o no se qué, de lo que sí estoy seguro es de que quiero vivir en paz y sin deber más que favores, y por supuesto, pagarlos.

Creo que nos encontramos ante una nueva forma de hacer negocios, me doy cuenta de que en lo mío hay mucho qué hacer pero muy poco se produce, los negocios de hoy requieren de un 90%  de productividad y un 10% de producción, mientras yo tengo un 55% de producción y un 35% de productividad, un 10% se pierde en hombres-hora, falta mano de obra capacitada y productiva, pero aún más, hace falta maquinaria moderna que aumente la productividad. Para ello requiero de dinero y tmaibén requiero de clientes al mayoreo, por lo menos uno que me compre periodicamente, no importa cada cuantos día o meses, siempre y cuando sea suficiente para mantener empleos y vivir dignamente, tranquilos y en paz.

Después puedo pensar en maquinaria, en mano de obra, pero entonces me enfrento ante el reto que significa pagar el IMSS, una gran inversión que debe ser incluida en el precio de mis productos, pero como mi mercancía no tiene la misma demanda que comprar un jabón, comida, o llantas de auto, por así decirlo, pues el rango de mis ventas es mucho menor que vender tamales en una esquina, tendría que producir miles de unidades por modelo para vender en todo el país y entonces sí, ganar 1 centavo por unidad que multiplicado por miles sean suficientes para mis propósitos, una gran tarea muy posible de realizar.

Así funcionan miles de empresas pero ya no tan bien como antes, la ventaja es para aquellas que ya tienen experiencia, pero por ejemplo American Airlines ha quebrado mientras otras como Virgin Airlines, de reciente creación está teniendo un rotundo éxito, entonces ¿qué estamos haciendo mal y ellos qué están haciendo bien?.

Debemos modernizarnos, ¿cómo producir suficientes ingresos sin invertir gran capital?, o bien, ¿a dónde enviar la mayor parte de nuestro capital para que nuestro negocio sea productivo para todos?, ¿invertimos en desarrollo humano, en mercadotecnia, en inventarios, en naves o en qué?, ¿debo renovarme, he llegado a mi límite o qué me hace falta aprender y aplicar a mi empresa?. Son preguntas que debo encontrar yo mismo con la ayuda de otras personas con mayores conocimientos que el mío, o con más experiencia quizá, sin embargo, el primer mensaje que me ha llegado es: NO TE RINDAS, NO BAJES LA GUARDIA.

No me rindo, busco alternativas, tal vez deseo cerrar algunas puertas y abrir otras, es tiempo de darle prioridad a lo que me produce ingresos y dejar de lado algunos sueños y deseos, no abandonarlos si no esperar para mejores tiempos, requiero de mucha PACIENCIA y FE en mi Dios, en mi negocio, sé que no produce las grandes cantidades, pero sí produce calidad y originalidad, veo pues que no es necesario producir o vender miles de piezas para ganarle un centavo a cada uno, si no que basta con una o dos para ganar miles de centavos en una o dos ventas. Así debo verlo pues no me puedo entumir sólo por que no veo la gran producción, gran productividad, si no que debo ver por ideas que me lleven a producir poco pero único en el mundo.

NO ME RINDO, ya me lo dije y es mi escudo y mi fortaleza para seguir adelante, tampoco seré ciego o necio ante lo que no sirve o no produce o cuesta mucho, salgo adelante con lo poco que tengo, sólo pido a Dios que mis acreedores me tengan paciencia y no me insulten pues pagaré hasta el último centavo, ¿cuando? no lo sé, pero sé que así es.